1808: la España revolucionaria
España, 1808: como consecuencia de las maniobras de ocupación de las tropas francesas, y tras la abdicación de la familia real en favor de Napoleón, se produjo un levantamiento popular que, desde Madrid, se extendió a todo el territorio nacional. Fue el principio de un conflicto que, enmarcado en el contexto internacional de las guerreas napoleónicas, tuvo consecuencias desastrosas sobre la sociedad y la economía española, aunque terminara con la derrota de Napoleón y con el fin de la dominación francesa. Las atrocidades perpetradas durante la Guerra de Independencia fueron retratadas por Francisco Goya en el célebre ciclo de grabados Los desastres de la guerra. Estas estampas no constituyen simplemente un álbum patriótico contra los franceses: Goya denunció la guerra en su totalidad, representando un conflicto sin héroes y describiendo no sólo los actos inhumanos realizados por cualquiera de los dos bandos, sino también las funestas consecuencias a largo plazo del conflicto.
El Festival de Música y Danza de Granada, con el motivo del bicentenario de la Guerra de Independencia de España, ha encargado al sensacional músico norteamericano Uri Caine la creación de una nueva obra sobre el ciclo de Los desastres de la guerra de Goya. Uri Caine es seguramente uno de los artistas más sorprendentes del panorama musical internacional contemporáneo: su estilo inconfundible y personal se mueve entre los lenguajes del jazz, de la música clásica y de la música electrónica. Sus frecuentes colaboraciones con artistas procedentes de ámbitos muy distintos han dado lugar a manifestaciones siempre novedosas, comprometidas y de fuerte impacto en el público. En el concierto que tendrá lugar sábado 21 de Junio en el Teatro Isabel la Católica, Caine estrenará su trabajo basado en el ciclo de grabados de Goya, renovando, a 200 años de distancia, un mensaje crítico y universal sobre los conflictos civiles y los desastres de la guerra. La parte musical estará a cargo de un conjunto de cinco músicos (el Uri Caine Ensemble) y de las prestigiosas voces del flamenco, Carmen Linares, y del jazz, Celia Mur, sobre textos escritos para la ocasión por el polifacético poeta José Ramón Ripoll.
En el ámbito de los matinales de este año, el director Emilio Moreno, al frente de la excelente agrupación orquestal El Concierto Español, presentará dos conciertos muy atractivos dedicados a obras compuestas “al rededor de 1808”. En el primer concierto, Los Conciertos Espirituales: de la Ilustración al Romanticismo, que se celebrará el sábado 21 de Junio, Emilio Moreno dirigirá el Concierto para guitarra y orquesta de Antoine de Lhoyer (1768-1852), una sinfonía de Manuel García (1775-1832), y la versión española del melodrama Ariadne auf Naxos de Georg Anton Benda (1722-1759) con la participación de la soprano Raquel Andueza y de los actores Sandra Toral y Juan Jesús Valverde. Moreno nos propone un repertorio típico de los Conciertos Espirituales, conciertos públicos iniciados en 1787 en el teatro madrileño de los Caños del Peral, que tenían lugar en los días de cuaresma en sustitución de las óperas, prohibidas en aquel período del año. Los Conciertos Espirituales tenían generalmente un programa muy variado: el público podía escuchar obras instrumentales, arias y dramas musicales (rigurosamente en versión de concierto) de autores españoles y extranjeros. Uno de los momentos más llamativos de este concierto coincidirá con la primera ejecución moderna de la Sinfonía núm 3 de Manuel García, quien fue seguramente el músico español más internacional de su período. En el mismo año en el que estalló la Guerra de Independencia, García, que en España había alcanzado ya mucho éxito en su doble faceta de compositor de óperas y de tenor, se había marchado a París: fue el principio de una carrera estrepitosa que lo llevó a viajar y residir en Italia, Inglaterra, Estados Unidos y México. Como cantante fue uno de los protagonistas internacionales de la ópera en la primera mitad del siglo XIX; como compositor fue uno de los primeros autores españoles que exportaron al extranjero un lenguaje musical de tintes populares inspirado sobre todo al folclor andaluz. La tormentas políticas y sociales que acompañaron la Revolución Francesa y las Guerras Napoleónicas influyeron también en la carrera musical del guitarrista y compositor francés Antoine de Lhoyer. En 1791, este músico y militar profesional tuvo que huir de Francia donde pudo volver sólo después de la derrota de Napoleón y la restauración del rey Luis XVIII en 1836. Durante el exilio, Lhoyer fue profesor de guitarra en Hamburgo y en la corte de los zares rusos en San Petersburgo, donde compuso el concierto para guitarra y orquesta, que el guitarrista José Miguel Moreno interpretará acompañado por El Concierto Español.
En el concierto titulado La Tirana contra Mambrú, que tendrá lugar el día domingo 22 de Junio en el Crucero del Hospital Real, Emilio Moreno, con la participación de los cantantes Raquel Andueza (soprano), Marta Infante (soprano), José Pizarro (tenor) y Jordi Ricart (baritono), presentará una interesante selección de tonadillas escénicas compuestas a finales del siglo XVIII. Estas obras de Juan Marcolini (? - 1788), Pablo Esteve (ca. 1730- ca. 1801), Jacinto Valledor (1744-1809) y Blas de Laserna (1751-1816), están unidas por un doble hilo conductor: la divertida burla de la cultura francesa y la exaltación de los valores nacionales y castizos españoles. Tal como nos comenta Emilio Moreno, “desde el punto de vista musical, los años finales del XVIII español, años que enmarcan el clamor constante nacionalista que desembocaría en el levantamiento del pueblo de Madrid el 2 de mayo de 1808 y el drama de la Guerra de la Independencia, se caracterizan por la crítica sarcástica y ácida aunque –no exenta de humorismo– de todo lo que huela a “ilustrado” vano, a petimetre, a afrancesado o italianizante, resaltando los valores nacionales castizos por encima de todo, no sin un cierto desdén por las modernas corrientes que, sobre todo desde París, inundan poderosamente la vida española”. Estos sentimientos nacionalistas encontraron su forma de expresión en el género de la tonadilla y en aquel repertorio de tiranas, seguidillas y boleros que reflejaban el lenguaje musical típico de la música popular española.
El día 28 de junio, en el crucero del Hospital Real, la excelente soprano Marta Almajano, acompañada por Michel Kiener (fortepiano) y Luz Martín León-Tello (castañuelas), nos propone un concierto centrado en el repertorio de canciones líricas del romanticismo español. La canción lírica con acompañamiento de un instrumento (generalmente la guitarra o el piano) es uno de los géneros más interesantes de la música española del romanticismo: a partir de finales del siglo XVIII este repertorio de seguidillas, boleros, polos y tiranas, que se había desarrollado dentro de las representaciones teatrales, principalmente con el género de la tonadilla escénica, entró en las tertulias de la aristocracia y de la alta burguesía. Los compositores de canciones líricas se inspiraron constantemente en la música popular española de tradición oral, contribuyendo a la creación de un estilo nacional popularizante muy refinado que tuvo un éxito enorme no sólo en España, sino también en los salones de París y Londres. En este concierto, podremos escuchar una muestra de canciones líricas compuestas “alrededor de 1808”, representativas de los diferentes estilos de los principales compositores que cultivaron este género: Manuel García (1775-1832), Mariano Rodríguez de Ledesma (1779-1847), Fernando Sor (1778-1839), Ramón Carnicer (1789-1855) y Narciso Paz (finales del siglo XVIII – mitad del XIX). La vida y la producción artística de estos autores, se vieron directamente afectadas por los acontecimientos que se desencadenaron en España a partir de 1808. Particularmente significativo es el caso del guitarrista y compositor Fernando Sor que, al inicio de la Guerra de Independencia, combatió contra los franceses en La Mancha y Aranjuez como oficial del ejército. Sor compuso una serie de canciones patrióticas como el aria A dónde vas Fernando incauto que es también el título de este concierto, y que tuvieron una gran difusión entre las tropas y el pueblo español. Sin embargo, después de 1810, Sor juró fidelidad al gobierno de José Bonaparte, entrando a formar parte de aquel nutrido grupo de intelectuales españoles “afrancesados”, que no veían a los franceses como conquistadores, sino como representantes de los ideales liberales de la Revolución Francesa. Después de la derrota de Napoleón y después de la restauración de Fernando VIII, la mayoría de los “afrancesados” y liberales, entre los que se encontraban el mismo Sor, Rodríguez de Ledesma, Carnicer y Paz, se vieron obligados a exiliarse marchándose a París o Londres: durante el exilo, estos autores alcanzaron renombre internacional, además de exportar y difundir en el extranjero el género de la canción lírica española.
El concierto a cargo del conjunto Ars Longa dirigido por Teresa Paz, que tendrá lugar el 29 de Junio en el Monasterio de San Jerónimo, estará dedicado a la música coral religiosa hispanoamericana del siglo XVIII: Las Luces de América. El conjunto vocal-instrumental Ars Longa, fundado en La Habana en 1994 y especializado en el repertorio del período virreinal en América, es seguramente uno de los grupos de música antigua más prestigiosos de América Latina. El repertorio de este concierto se centrará en dos autores fundamentales para la historia de la música latinoamericana: Esteban Salas (1725-1803), considerado como el punto de partida de la música culta en Cuba, y el guatemalteco Rafael Antonio Castellanos (ca. 1725-1791). Aunque estos compositores pertenecen estilísticamente al marco de la tradición europea tardo-barroca y preclásica, en sus obras es posible reconocer ecos de la música popular de sus respectivos países y rasgos evidentes de una emancipación artística con respecto a España: se trata de una manifestación de aquella autonomía cultural que, en el siglo XIX, junto al vacío de poder que se produjo como consecuencia de la Guerra de Liberación Española, contribuiría al nacimiento de los movimientos independentistas sudamericanos.
Este año, el Festival de Música y Danza nos propone tres conciertos enteramente dedicados al repertorio español para guitarra clásica del siglo XIX. Fernando Sor y Dionisio Aguado (1784-1849), los fundadores de la técnica de composición y ejecución guitarrística española del siglo XIX, serán los protagonistas del primer concierto a cargo de Fernando Espí. Debido al exilio que sufrió después de la Guerra de Independencia, Sor fue el músico que más contribuyó a difundir la guitarra española en Europa: sus memorables conciertos en Francia, Inglaterra y Rusia lo consagraron como guitarrista de fama internacional. De 1825 a 1838, también Aguado residió en París donde consolidó su relación de amistad y profesional con Sor. En el curso de este primer concierto se podrán apreciar los estilos diferentes y complementarios de estos autores, que dieron origen a dos escuelas guitarrísticas distintas que pervivieron en España a lo largo de todo el siglo XIX. En el segundo concierto dedicado a la guitarra clásica del siglo XIX, Espí tocará algunas obras significativas de guitarristas españoles como Trinidad Huerta (1800-1874), Antonio Cano (1811-1897), Jaume Bosch (1826-1895), Julián Arcas (1832-1897) y Juan Parga (1843-1899) posteriores a la época de Sor y Aguado. Se trata una generación de compositores cuyas obras aparecen raramente en el repertorio de los intérpretes contemporáneos; sin embargo, las composiciones de estos guitarristas son de altísima calidad y constituyen una página importante del romanticismo musical español y de la historia de la guitarra clásica. En el tercer concierto dedicado a la guitarra española en el siglo XIX, Fernando Espí y Evaristo Valentí propondrán un repertorio para dúo de guitarras: junto a obras célebres como la Fantasía op. 54 de Sor, el dúo interpretará piezas menos conocidas de Fernando Ferandiere (siglos XVIII-XIX), Padre José Galles (1761-1836), Isidro de Laporta (ca. 1800) y Sebastián Iradier (1809-1865). Debido a la particularidad del repertorio ejecutado, estos conciertos constituyen un acontecimiento imperdible para los aficionados de la guitarra y de la música española.
Giuseppe Fiorentino
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