Un siglo desde que Manuel de Falla presentara a los granadinos sus Noches en los jardines de España

Un siglo desde que Manuel de Falla presentara a los granadinos sus Noches en los jardines de España


Notas sueltas

José Luis Kastiyo

De nuevo este año el Festival dedica una de sus sesiones musicales a recordar aniversarios destacados de alguna de las obras del maestro Manuel de Falla. Así, hemos evocado con anterioridad El retablo de Maese Pedro, La vida breve y El amor brujo y esta vez festejamos los primeros cien años de una de las obras cumbre de la producción del compositor: Noches en los jardines de España.

Concierto Palacio Carlos V 1916En esta breve referencia voy a recordar las veces que la obra, tan apreciada por el público, se ha escuchado en un escenario granadino desde 1916, fecha del estreno absoluto en Madrid el 9 de abril de ese año. Fue el propio don Manuel quien quiso ser, por primera vez, el intérprete solista de su obra con motivo de uno de los conciertos del Corpus Cristi, que desde 1883 se venían celebrando en el Palacio de Carlos V. El 26 de junio, apenas dos meses y medio de su estreno madrileño, cuando don Manuel de Falla fue el pianista de sus “noches” con la Orquesta Sinfónica de Madrid, dirigida por Arturo Saco del Valle.  La crítica local destacó con unanimidad la presentación de la obra y la excelente interpretación de su autor. Granada gozó la fortuna de escuchar a Falla en su propia versión de una partitura que triunfa en el mundo entero. Doce años más tarde, 1928, volvió a escucharse de nuevo en el Palacio de Carlos V. Esta vez en la versión de la Filarmónica de Madrid dirigida por Bartolomé Pérez Casas y una de las más sobresalientes e influyentes figuras del pianismo en España: Frank Marshall.

En los conciertos de 1935 la orquesta Sinfónica de Madrid con Enrique Fernández Arbós incorporó al maestro José Cubiles en la parte solista. En 1940, de nuevo la Filarmónica madrileña con Bartolomé Pérez Casas presentó al pianista granadino Francisco García Carrillo. Tres años más tarde, la misma Filarmónica, pero esta vez con el maestro Conrado del Campo y el brillante Leopoldo Querol, interpretaron la obra por última vez en la serie de los conciertos del Corpus, antes de que éstos continuasen en 1952 ya con la denominación de Festival de Música y Danza. Como dato curioso, el pianista Querol tocó esa noche, además, el comprometido segundo concierto de Rachmaninov.

Enviado por José Luís Kastiyo el 31 de Mayo de 2016 a las 10:35 am 

Deja un comentario

Usted debe estar conectado para publicar un comentario.