Un apoteósico final de la primera parte

Un apoteósico final de la primera parte

2013 Festival I de Música y Danza de Granada 62 EdiciónNotas sueltas

José Luis Kastiyo

De momento, este podría ser uno de los últimos blogs de este bloguero joven cuando ya el programa oficial ofrece su última semana, dedicada a lo mejorcito del mejor flamenco en sus diversas expresiones de toque, cante y baile. Incluso con la novedosa y formidable presencia del piano flamenco de Dorantes y la espléndida voz de Arcángel, el martes que viene en el Palacio de Carlos V.

El programa clásico de las músicas sinfónicas y de cámara y de solistas ya está en sus finales manifestaciones, cuando aún resuenan los ecos de la impresionante versión que los Fura dels Baus realizaron de su concepto de Orfeo y Eurídice. Tal como suena, dejaron pasmado al respetable. Todo un acontecimiento para escuchar y ver, de los que uno percibe y asimila por los cinco sentidos. Una presentación, a juzgar por los aplausos y gritos de ¡bravo! del público entusiasta, que será comentada durante años, “manque” le pese a algunos. La noche del jueves corrió la voz de que entre las cantantes del coro figuraba Sonsoles Espinosa, la esposa del expresidente Rodríguez Zapatero y hubo quien estuvo más pendiente de identificarla en aquella coral disfrazada y activa que del drama amoroso de los mitológicos personajes. Pero no hubo manera de dar con ella.

Este primer cierre del domingo viene arropado por los síntomas de lo excepcional. Pues nada menos que la treintañera Orquesta Filarmónica de  la Scala de Milán que fundara el gran Claudio Abbado, acoge como solista a un violinista que no llega a los treinta abriles y que tiene sobre sí el inmenso peso de la responsabilidad de llevar el apellido Barenboim. Por fortuna, para los que aprecian la calidad de un gran instrumentista, se llame como se llame, el violinista Michael Barenboim camina solo por el siempre difícil mundo de la música y reafirma su categoría excepcional cada noche de concierto. Nosotros lo gozaremos el domingo con el impactante para violín y orquesta de Ludwig van Beethoven.

Acerca del director esa noche, Christoph Eschenbach, solo referir su versión de hace dos años en el mismo Palacio de Carlos V de la Segunda Sinfonía de Gustav Mahler, uno de los grandes hitos artísticos de los últimos sesenta y dos años de Festival. Que ahí queda eso.

 

Enviado por José Luís Kastiyo el 6 de Julio de 2013 a las 9:22 am 

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