Presentación oficial Amigos del Festival

Presentación oficial Amigos del Festival

Presentación Amigos del FestivalNotas sueltas

José Luís Kastiyo

El otro día escuché en la tele una frase que me hizo gracia. Decía algo así: «Si quieres saber cuantos amigos tienes, cómprate un chalet con piscina. Aparecerán todos.»

Está claro que es una broma con cierta malicia pues lo cierto es que los amigos, (me refiero a los buenos amigos, que son los únicos que merecen tal apelativo) están para mucho más que para ir a darse una baño en su piscina de uno, cuando uno tiene chalet con piscina. Pero no me voy a referir a los amigos de cada cual, es decir, a los amigos que cada uno pueda tener y cultivar a título individual, sino a la reunión de aquellos que coinciden en un aliciente que explique esa amistad.

Existen infinidad de “amigos” formalmente establecidos, regulados con sus estatutos, vinculados en un afán común: ahí están los amigos de los animales, de las estrellas, de la tierra, de las bodegas, de las corzas, de las ermitas, de la mili. Más cercanos a nuestro objetivo están los amigos de la música, los amigos de la ópera de tal o cual localidad concreta. Y nada me extrañaría que existan los amigos de los 23 cuartetos de cuerda de Mozart, lo cual que sería síntoma inequívoco de que aglutinaría a gentes sensibles y admirables.

Pero he aquí que hasta hace bien poco no existía, como tal asociación, la de Amigos del Festival Internacional de Música y Danza de Granada.

Bien es cierto que no es esta la primera vez que se intenta formalmente. Por eso voy a referirme a un suelto publicado en el diario Ideal el 8 de junio de 1954, hará sesenta y un años dentro de muy poco. La breve noticia decía escuetamente en su titular: «Constituida la agrupación de Amigos del Festival.»

La información definía sus aspiraciones que no eran otras, fundamentalmente, que prestar apoyo privado al Festival “a cambio” de algunas ventajas para esos amigos. Los tiempos eran bien distintos a los actuales. Ahora, está más desarrollada la sensibilidad social y todos tenemos asumido que debemos participar en la vida que nos rodea y sentirnos comprometidos y solidarios con nuestro entorno. Mucho más cuando la amistad, como la que inauguramos hoy oficialmente, nos invita a simpatizar con una noble y entrañable afición, con un suceso de la cultura como el que nos reúne.

Cuando estamos en los primeros meses de la puesta en marcha de la iniciativa de los Amigos del Festival de Granada, es oportuno insistir en el voluntario, pero deseable compromiso que debemos asumir todos los que de alguna manera nos sentimos ligados a este hecho cultural de primer orden.

Nuestro Festival de toda la vida nos ofrece la opción para que podamos declararnos oficialmente amigos suyos, a cambio de un gesto y un sacrificio sencillo que cada cual puede y debe atemperar a sus posibilidades. Pero lo que más ha de contar es la disposición hacia esa amistad: desearla, demostrar abiertamente ese sentimiento…

Y echar una mano, constante y sonante, para que el Festival sea cada vez más grande, aún en épocas como la actual, en la que la crisis le afecta en sus presupuestos de manera indisimulada.

Los Calvín y MonteroEs cierto que los verdaderos amigos están para las duras y para las maduras y siempre hay que dar la cara por ellos. Y eso es, precisamente, lo que a título personal quiero destacar aquí en nombre de mi familia. Como unos más de esos amigos ya inscritos, sin más mérito que el de habernos sentido estrechamente ligados al Festival desde hace muchas décadas, que nunca serán demasiadas para una amistad tan deseada y sincera.

Los Amigos del Festival que nacen ahora se presentan con un proyecto de permanencia, al que nos encaramos con generosidad y esperanzadora alegría. Pero su existencia formal desde ahora y para muchos años, debe ir más allá de un elemental y mínimo compromiso personal de cada uno de nosotros, de convencer, para incorporar como nuevos amigos, a quienes en principio solo se sientan ubicados en ese concepto previo de “conocidos”. Aunque sea de ”viejos conocidos”. Incluso de “conocidos de toda la vida”.

Porque ser su amigo de verdad, sentirse amigo fiel del Festival, debe constituir un paso más adelante que la plausible perseverancia de quienes durante años han sido frecuentes espectadores de conciertos y actuaciones.

Los tiempos nos aconsejan dar ese otro paso en un compromiso más activo y visible. Los amigos del Festival debemos contribuir a que éste no se limite a desarrollar ante el público su anual programa de espectáculos. Los amigos debemos ir más allá que rubricar, generalmente con nuestro aplauso, el final de las actuaciones. Debemos ir más lejos que agotar el noventa y tantos por ciento de las localidades, lo cual no deja de ser un testimonio fehaciente, que cada año se repite, de que el Festival está inserto, con rentabilidades destacadas, en la vida cultural, social, económica y turística de la provincia de Granada, con repercusión en la Comunidad andaluza, principalmente. Una realidad reiterada que debemos considerar y defender siempre.

Abades, Coviran, Ana Gamez y alcalde

Patrocinadores y alcalde

Diego y JL Carmona

 

 

 

 

 

 

Lo que podemos, y debemos intentar, es redundar y divulgar acerca de las trascendente presencia socio/económica del Festival, por sus propios méritos. Que ese elevado número de amigos, por su sola existencia de grupo, eleve e insista ante las Instituciones y Organismos patrocinadores y a cuantas empresas se aglutinan en el Círculo del Mecenazgo, que el Festival es un acontecimiento de carácter internacional que no puede decaer en su prestigio, que debe mantenerse ajeno y distante de un deterioro de su tradicional historia de altísima calidad artística. No podría recuperarse la solera de su renombre consolidado durante más de seis décadas, si llegase a caer en un adocenamiento impuesto por una insolvente e insalvable penuria económica.

Los Amigos del Festival, en su poco resolutivas individualidades, no podremos suplir con nuestro esfuerzo carencias dinerarias evidentes, pero nuestro firme compromiso estará al lado de instituciones, patrocinadores y colaboradores ofreciéndonos como voluntariado, acudiendo a los conciertos, incrementando aún más los porcentajes de afluencia y aportando nuestras cuotas personales. Quisiéramos que no fuesen modestas sus cifras reales, pero lo que sí será elevado es el entusiasmo en la entrega de todos sus integrantes.

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Creo que ese será muestro papel: un testimonio visible, y audible, que, surgido de la sociedad en un momento difícil para todos, pretende ser escuchado y considerado, por quienes sostienen de verdad los presupuestos del Festival.

De este Festival que es amigo de todos nosotros, sin que nos ofrezca un atractivo chalet con piscina.

Muchas gracias

Enviado por Fex el 29 de Abril de 2014 a las 5:46 pm 

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