Lorin Maazel, otra gran figura que hizo historia en el Festival

Lorin Maazel, otra gran figura que hizo historia en el Festival

Foto:  González Molero - Ideal

Foto: González Molero. Ideal

Notas sueltas

José Luis Kastiyo

Pues menuda temporada, que con Lorin Maazel son dos los grandes directores de orquesta, de prestigio internacional indiscutible, que nos dejan del todo y para siempre en un plazo de pocas semanas. Rafael Frühbeck de Burgos, de quien hemos hablado en este blog, nos resultaba más cercano por sus muchos vínculos con Granada. Recordamos que, aparte de que había sido el más programado en los 63 años de Festival, porque iba a inaugurar el programa de 2014 y se nos falleció una semana antes del comienzo.

Lorin Maazel, aunque menos asiduo, no deja de ser un nombre muy significativo en la historia del Festival. No se olvide que su primera actuación aquí tuvo lugar en junio de 1956, cuando ya venía precedido de fama de gran director y violinista pese a sus recién cumplidos 26 años. Sin embargo, algunos críticos exigentes, o muy puñeteros según se mire, le ponían algunos peros, pues le “acusaban” de ser norteamericano, que en realidad lo era solo de formación desde muy niño, pues él había nacido en Francia en 1930. Ese origen formativo fue pretexto para que su presentación en Granada no fuese reconocida por algunos críticos, entre otros el gran Bernard Gavoty, quien señalaba que dirigía con los puños, sin batuta, dicho con ánimo peyorativo para resaltar su exhibición de vitalidad física y su presunta falta de ductilidad expresiva. Entre otras lindezas dejó escrito de aquel primer concierto granadino: « (…) Pero un joven director americano, Lorin Maazel, con puño atlético, nos echa por tierra un Beethoven revisado y corregido en Beberley Hills. (…) De hecho, no dirige, boxea con las obras maestras…).

Pero Gavoty no fue el único, que también algunos españoles le atizaron entonces de lo lindo por sus versiones de la Séptima sinfonía de Beethoven y La valse de Maurice Ravel, obras que volvió a dirigir en Granada cuarenta y tres años más tarde, en la que sería su última actuación, en 1999. Parece que quiso decir: «A ver si ahora gusto más en Granada».

Que Maazel ha sido una de las cinco o seis primeras batutas de los últimos setenta y cinco años haría revisar sus críticas a más de uno. Ha sido de una contundencia artística indiscutible y los Gavoty de dentro y de afuera se auto rectificarían, pasado el tiempo. Estas realidades deberían servir de aviso a navegantes a algunos “críticos excelsos” -según ellos mismos se creen- cuando consideran que sientan cátedra con sus opiniones interpretativas y “dan lecciones” a los grandes maestros acerca de cómo hay que afrontar unas partituras que ellos son incapaces de deletrear.¡¡Ay, si las Hemerotecas pudiesen señalar tantas incongruencias!!  ¡¡Un respeto, por fa!!

Lorin Maazel, que dirigió en el Palacio de Carlos V los años 1956, 1977, 1985, 1992 y 1999 fue distinguido este último año con la Medalla de Honor del Festival Internacional de Música y Danza de Granada.

Descanse en paz el admirado gran director, violinista y compositor.

 

 

Enviado por Prensa el 15 de Julio de 2014 a las 12:08 pm 

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