El Festival del Mundial

El Festival del Mundial

Los mundos de la música clásica y del fútbol tienen un difícil maridaje. Sin embargo, la convivencia del Festival Internacional de Música y Danza de Granada con el deporte rey ya está consolidada -por cuestiones de calendario ha coincidido otras veces con otras competiciones-, y la alegría que supone la victoria de la selección española en el Mundial ha embargado al certamen este año. Ha sido así paso a paso, triunfo a triunfo, disfrutando de las veladas del FIMDG con la emoción ‘in crescendo’ que suponía el ascenso de la conocida como ‘La Roja’, y que ha culminado en una fecha redonda. Da incluso la sensación de que todo, música y deporte, ha estado orquestado durante estas semanas para multiplicar las emociones hasta el final. Todos vamos a recordar la edición número 59 del Festival como aquella que estrechó lazos con la cultura iberoamericana sobrevolando el Atlántico, pero también con un pedacito orgulloso de nuestro corazón en Sudáfrica.

Nosotros también celebramos esta victoria. El público vibró con la “gigantesca catedral sonora” de Bruckner dirigida con ahínco por un Daniel Barenboim inspiradísimo y una Staatskapelle sencillamente perfecta, al mismo tiempo que se marcaba el gol que daba la victoria a la selección española. Fue el broche de oro para una noche imposible de olvidar. De hecho, el propio Barenboim se sumó al apoyo colectivo con su ánimo en la rueda de prensa del sábado: “En el fútbol nada es imposible y espero que el viento en popa que mueve a España siga mañana [por el domingo] también”. Y bromeó entre risas: “Menos mal que la final no es contra Alemania, porque esta orquesta es alemana…”.

No fue el único. Rodolfo Mederos, el músico argentino con el que el cantaor Miguel Poveda presentó unos ‘Diálogos’ maravillosos el jueves, 8 de julio, también felicitó en público a la selección española de fútbol por sus conquistas. Y otros artistas de esta edición han vivido el Festival con la expectación creada por este equipo, sin tapujos y sin poder esconder los sentimientos de alegría y admiración.

No va a ser necesario elegir entre unas y otras emociones. No ha habido un empate entre fútbol y música, porque han ganado ambos. Para celebrarlo, siempre desde nuestro punto  de vista, os dejamos un enlace al himno ‘Zadok, el sacerdote’ (HWV 258), de George Frideric Handel, por dos razones. La primera, porque este himno se utiliza en Gran Bretaña cada vez que se corona a un nuevo rey o reina (así ha sido desde 1727). Y la segunda, porque Tony Britten hizo arreglos sobre esta partitura para componer el conocido himno de la UEFA Champions League. Un toque clásico y épico para dar una enhorabuena deportiva y merecida.

PD: Casualidad o caprichos del destino. El Festival se celebra desde hace 59 años en la Alhambra. ¿Recordáis cuál es el significado de la palabra Alhambra?

“gigantesca catedral sonora”

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