Aarón Zapico, uno de los tres hermanos que lideran el proyecto
Forma Antiqva (junto a Pablo y Daniel), nos concede esta entrevista tras terminar los ensayos en el
Auditorio Manuel de Falla, donde actúa la noche del jueves, 7 de julio, para presentar ‘Las cuatro estaciones’ de Vivaldi’ (venta de entradas
, click aquí). Esta formación está considerada como una de las grandes agrupaciones de música antigua en España, dentro de una generación prodigiosa que brilla con luz propia. Tras el concierto, en los días sucesivos, grabarán su concepto de ‘Las cuatro estaciones’ para que aparezca editado por el prestigioso sello que trabaja con ellos, Winter & Winter, en otoño. Aarón reconoce que va a ser una ocasión especial.

Aarón Zapico. www.formaantiqva.com
Es vuestra primera vez en Granada. ¿Cómo os habéis encontrado en el Auditorio Manuel de Falla durante los ensayos?
Tenemos el gran gusto de estar en Granada, nos encanta. Este auditorio tiene una acústica impresionante. No lo conocíamos, y es una auténtica joya.
El violinista Ara Malikian hizo suyas hace una semana ‘Las cuatro estaciones’ en el Festival, en una adaptación para jóvenes. ¿Cuál es la idea de Forma Antiqva?
Nuestro acercamiento es desde un punto de vista no instrumental, sino teatral. Cogemos la obra como si fuera una miniópera con cuatro actos, más una pequeña sinfonía de Vivaldi al principio, que conseguimos en la Biblioteca de Viena, y que no sé si está estrenada. Nuestro planteamiento parte de la vocalidad, de los textos. Los músicos siempre nos quejamos de que la música instrumental es difícil de interpretar, y decimos que la música vocal resulta más fácil de tocar, porque da pistas. Aquí no podemos quejarnos porque hay unos sonetos magníficos que explican mucho. Nuestro objetivo es explotar al máximo esos textos, desde el acompañamiento. Realmente creo que es un acercamiento de lo mas respetuoso con la partitura, perfectamente documentado. Sabemos que en tiempos de Vivaldi se interpretó de muchas formas, y la norma obligatoria no es tocarlo lento ni con un instrumento de continuo.
Además, este proyecto va a grabarse en el auditorio en los días siguientes al concierto. ¿Cómo surgió la propuesta?
No surgió de nosotros ni del festival, sino del sello con el que trabajamos, Winter & Winter. El director, Stefan Winter, y el director del Festival de Granada, Enrique Gámez, tienen mucha relacion. Stefan nos propuso grabar ‘Las cuatro estaciones’ y al principio fuimos reacios, porque hay muchas interpretaciones: muchas muy malas, que no hicieron ni caso a Vivaldi, y otras muy muy buenas, que se han convertido en históricas. Que un grupo joven lo haga era un riesgo considerable. Pero poco a poco me fui documentando y me fue picando el gusanillo. Afortunadamente, con la flexibilidad que tuvieron para con nosotros desde el festival, al final ha sido posible, con dos dias y medio de grabación.
“Que un grupo joven grabara ‘Las cuatro estaciones’ era un riesgo considerable. Pero poco a poco me fui documentando y al final va a ser posible”
En las familias melómanas es normal que varios miembros se conviertan en músicos. ¿Pero cómo es posible que tres hermanos se dediquen a la música antigua?
La clave del éxito para que nosotros podamos vivir de esto, que es un privilegio, fue que todo surgió de forma natural, sin nada forzado ni objetivos que cumplir. Paso a paso, nos acabamos dando cuenta de que llevábamos 7 años viviendo de la música. En casa desde pequeños nos formaron de forma complementaria a lo que aprendíamos de música en el colegio, nos animaron un poco a entrar en el conservatorio; nuestros padres estaban en la asociación de padres del mismo, con un sentido de la responsabilidad y de la dinámica social impresionante, y poco a poco nos vimos envueltos en la música antigua (cursos de construción de instrumentos, investigación, interpretación histórica, etc). Fuimos acabando los estudios y descubrimos que lo que más nos apetecía era la música antigua. Yo me fui a Barcelona, mis hermanos a Holanda, y después el proyecto fue naciendo sin grandes cotas que alcanzar. Estábamos haciendo lo que nos apetecía y vimos que tenía futuro. Así hasta los últimos cinco años, en los que hemos trabajado de forma profesional.

Forma Antiqva, ensayando en el Auditorio Manuel de Falla
Forma Antiqva pertenece a una nueva generación de músicos españoles especializados en música antigua [esta formación tiene mucha relación con Accademia del Piacere, que actuó en el Palacio de Carlos V justo la noche anterior]. Con respecto a años pasados y a otros países, ¿cómo se siente esa generación?
En mi caso, no tengo ninguna queja, con Forma Antiqva y como solista, con el trato recibido por parte de los festivales y de la prensa, que ha sido mayúsculo. Me siento muy honrado y agradecido, porque nos ayudaron de forma definitiva y determinante a crecer. El pequeño lunar de esta generación está en que necesitamos más apoyo de la administración central. Si nos comparamos con otras formaciones de Inglaterra y Francia salimos perdiendo. No tenemos muchas ayudas para hacer giras, conciertos o discos, y nos vemos compitiendo con grupos que vienen en condiciones superiores. El resultado es, y pongo la mano en el fuego, como mínimo igual, porque cuando vamos fuera la gente sale igual de encantada. Es decir, nuestro nivel cómo músicos es europeo. Pero fuera están más subvencionados. Aquí tenemos el INAEM, las ayudas de nuestras comunidades autónomas… Pero se debería apostar de una vez por todas por la cultura española, por la música en particular y por la antigua más en particular todavía. Hay una generación de músicos en España que tardará en repetirse. Y muchos trabajaron antes para que ahora estemos donde estamos.
“El pequeño lunar de esta generación está en que necesitamos más apoyo de la administración central. Si nos comparamos con otras formaciones de Inglaterra y Francia salimos perdiendo. Y pongo la mano en el fuego para decir que el nivel de esta generación es el mismo”
Para los que ahora empiezan en ese mundo de la música antigua en España, ¿es más fácil encontrar instrumentos, material para estudiar?
Cuando nosotros empezamos empezaba a generarse movimiento en internet. Pero hoy es una herramienta impresionante. No sólo por las redes sociales, que ayudan mucho, es que además con un ordenador normal y una cámara con audio en HD ya se puede grabar un músico en su casa y que lo oiga cualquiera en el resto del mundo. La difusión que ofrece este medio es una maravilla. Los jóvenes ahora pueden conseguir casi cualquier facsimil online sin tener que hacer de ratones de biblioteca. Pero no sé vaticinar que les va a deparar el futuro. Estamos en un impás, en el que los festivales bajaron sus presupuestos, algunos van desapareciendo. Cuando ellos sean profesionales no sé lo que se van a encontrar. Espero y deseo que la cosa mejore, claro.