Beethoven y Ligeti hermanados

Beethoven y Ligeti hermanados

En este mismo mes se han cumplido seis años desde que Gyorgy Ligeti falleciera en Viena. Veintidós de su ausencia personal a nuestro Festival  por motivos de  salud, pese a estar anunciado. Y cuarenta y siete desde que compusiera su Requiem, obra impresionante que no es sino fiel reflejo de las mil y una penalidades que le deparó su existencia. Una obra que contrasta con la grandilocuencia de la Novena Sinfonía de Beethoven, emparejadas ambas en el segundo concierto de la ONE. Son curiosas un par de ocurrencias de estas dos obras unidas en la calurosa noche granadina, aunque firmadas por compositores cuyas biografías distan siglo y medio entre sí.

Por ejemplo, que por su Requiem, a Ligeti le concedieran el Premio Bonn Beethoven en 1967. Y que relevantes fragmentos de esas dos partituras, reconocidas en su integridad por los amantes de la música, hayan tenido una masiva difusión entre todos los públicos, aficionados o no, gracias a las posibilidades técnicas que ofrecen los tiempos actuales: desde el mundo del disco al cinematográfico.

Por eso se comprueba, sin sobresalto, que espectadores no asiduos a los conciertos del Carlos V, tarareen sin disimulo el Himno de la alegría de Miguel Ríos, sorprendidos al escuchar el admirable último movimiento de la Novena beethoveniana; y que, otros, cuchicheen con su vecino de asiento que acababan de descubrir que aquello que interpretaba la ONE era de la “música de fondo” de la película 2001 Odisea en el espacio; que menudo peliculón, por cierto, oyes.

Enviado por José Luís Kastiyo el 24 de Junio de 2012 a las 12:32 pm 

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